fue detenido este viernes al intentar ingresar a una cárcel panameña con droga envuelta en su cuerpo, informaron las autoridades del país centroamericano. El felino fue sorprendido a las afueras de la cárcel Nueva Esperanza, con más de 1.700 reclusos, en la provincia caribeña de Colón, a unos 80 kilómetros al norte de Ciudad de Panamá.

«El animal tenía una tela amarrada al cuello que mantenía dos envoltorios» con «materia vegetal, cuatro envoltorios forrados de plástico transparente de polvo blanco y otro con hojas», explicó Andrés Gutiérrez, director general del Sistema Penitenciario panameño.